¿Y si hoy fuera el último día?

“Que la reseca muerte no me encuentre, vacío y solo sin haber hecho lo suficiente.” Canción Mercedes Sosa

Y si hoy fuera nuestro ultimo diaVivir cada día se convierte en un gran misterio. Se dice que cuando despertamos volvemos a nacer. Y que el sueño es el primo hermano de la muerte. No tenemos idea de cuento tiempo vamos a vivir. Simplemente no tenemos control. No podemos predecirlo. Es algo que escapa al raciocinio. Cuando nos acostamos a dormir no sabemos si vamos a despertar. A todos nos ronda en momentos esta inquietud. ¿Qué haríamos si supiéramos que hoy es nuestro último día? Todo depende de nuestra actitud, de cómo nos vemos, de cómo reaccionamos.

Una actitud negativa sería verlo como una catástrofe, el fin, una desgracia, lo peor. Todo tipo de pensamientos, sentimientos y emociones de miedo, ira, tristeza. Habrá recuerdos del pasado, de lo que no se hizo, culpa, llanto, depresión. Habrá preocupaciones hacia el futuro. Nos preguntaríamos que sucederá con nuestros seres queridos, padres, hermanos, hijos, la pareja, y especialmente, los que dependen de nosotros. Quién se haría cargo de ellos. Esto generaría en nuestro último día preocupación, ansiedad, angustia.

Una actitud positiva sería verlo como el proceso inevitable de nuestro paso por la tierra. Tendríamos emociones de amor, alegría y algo de sorpresa. Pensaríamos en el tesoro que nos dio el Universo, donde vinimos a cumplir una misión, así nunca la hayamos descubierto. Viviríamos ese último día agradecidos por todo, por las cosas que nos dieron que supuestamente eran nuestras y sólo eran prestadas. Nada podemos llevarnos. Todo pertenece y es de acá.

Nos concentraríamos en vivir el “Hoy”. Lo único que existe en la dimensión del tiempo y que es tan efímero. Viviríamos en el aquí, acá y ahora. No habría distracciones hacia el pasado o hacia el futuro. No habría miedo. Alguien que lo vivió en carne propia fue Steve Jobs. En su legendario discurso en Stanford, una de sus frases memorables: “Recordar que vas a morir es la mejor forma que conozco para no caer en el trampa de pensar que tienes algo que perder”. Simple, concreto, preciso y conciso.

Esta reflexión nos lleva a lo más profundo de nuestro ser. Reconocer que somos temporales, perecederos, fugaces. Que debemos aprovechar al máximo este momento, dar lo mejor, hacerlo con excelencia, porque siempre está implícito el riesgo de que no haya otra oportunidad. Les diríamos a las personas cercanas cuanto las queremos, estrenaríamos la ropa hoy, no mañana ni en la próxima fiesta. No daríamos oportunidad a procrastinar, a posponer, haríamos lo realmente importante. No nos sentiríamos vacíos ni solos, habríamos hecho lo suficiente. Esencialmente, la vida no es un problema a resolver, es un juego, y por tanto, debemos jugar, divertirnos y gozar al máximo.

Si hoy fuera nuestro último día: ¿Haríamos lo que vamos hacer hoy? Si la respuesta es un NO rotundo, algo debemos cambiar.

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Aldo Alexander Castillo

Inversionista y Conferencista en Finanzas Personales

Economista – Especialista en Finanzas – Diplomado en PNL

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Comentarios

¿Y si hoy fuera el último día? — 4 comentarios

  1. Excelente artículo amigo, superando el plano de las finanzas personales nos invitas a reflexionar sobre la búsqueda del verdadero objeto de la vida humana, nuestra realización personal.
    Mil gracias y felicidades…

    • Hola apreciado Ariolfo:
      La vida es un conjunto de facetas integrales armonizadas.
      La realización personal, la felicidad, nuestra misión son indicadores que nos focalizan en lo verdaderamente importante en la vida.
      Muchas cosas más, son pasajeras.
      Gracias

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