¿Te atreves a pensar diferente?

“El problema del mundo es que los tontos están seguros de todo, mientras que los inteligentes están llenos de dudas”. Bertrand Russell

Pensar diferenteMuchas teorías, creencias y mitos que se creían verdades absolutas fueron desvirtuadas por la realidad. Fue y es el producto de personas que se arriesgaron a pensar diferente. Personas dispuestas a ser criticadas, vituperadas, a estar en el escarnio público. Incluso a perder su dignidad y hasta la vida en defensa de algo. Veamos algunos ejemplos.

Aristóteles aseguraba que dos cuerpos caían a diferente velocidad, siendo más rápidos los más pesados. Este postulado dura varios siglos. Aparece Galileo y realiza el experimento en la Torre de Pisa, arrojando dos objetos que caen al mismo tiempo. Se creía que la tierra era plana y Colón rompió el mito. Igualmente, que la tierra era el centro del universo. Los estudios de Copérnico y otros científicos demostraron que no era cierto. Newton hablaba de la existencia de la gravedad, aparece Einstein y asevera que esta no existe, que se debe a la curvatura espacio-tiempo. Y hay muchos ejemplos más.

Recordemos una historia de desafío impresionante como la de Niels Bohr. Sería interesante que se aplicara en las escuelas, universidades, empresas. El reto: evaluar las múltiples respuestas para solucionar un problema. No solo la respuesta tradicional, la que se cree “obvia o lógica”. Puro pensamiento lateral. Desafiar lo convencional. Evitar esa solución “única” que quiere el profesor que respondan sus alumnos.

Intelectualmente, Bohr era examinado sobre cómo medir la altura de un edificio con un barómetro. La respuesta convencional o lógica predominaba: diferencia de presiones, midiéndose en la azotea y en la base del edificio, da la altura. Bohr tiene múltiples respuesta. Una de ellas, atar el barómetro a una cuerda desde la azotea, descolgarlo hasta el piso. Medir la cuerda. Solución acertada. Pero, el maestro quería calificarlo con cero. No satisfacía sus criterios de física. Nombran entonces un profesor ad-hoc. El resto de la historia es fascinante: https://www.ime.usp.br/~vwsetzer/jokes/barom-esp.html. Bohr llega a convertirse en premio Nobel, gracias a desafiar el pensamiento tradicional.

Aprender a pensar diferente y expresarlo produce resistencia. Requiere coraje y gallardía. Genera amores y odios. Impulsa a romper paradigmas y creencias, muchas veces limitantes. Desafiar el statu quo, la zona de comodidad o confort. Esa zona de adormecimiento que nos detiene. Es preguntarnos, ¿Qué pasará si lo intento? ¿Y si no obtengo los resultados? ¿Qué pensará mi profesor, mi jefe, mis colegas? ¿Y mi buen nombre, mi reputación? ¿Qué dirán los “expertos”? ¿Cuáles serán las consecuencias?

Quien se atreve a pensar diferente, debe esperar mucha oposición. Las grandes ideas se enfrentan a menudo con mentes mediocres, dijo Einstein. Se asumen riesgo y es normal en los desafíos. Es ver el vaso medio lleno, medio vacío o completamente lleno. Ver que una moneda tiene tres lados y que la probabilidad de que salga cara ya no es 0.5. Es no temer a equivocarnos, o que las cosas salgan diferente a lo planeado.

Cuando quieras pensar diferente y expresarlo pregúntate: ¿Qué pasaría si hago las cosas de otra forma?

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Aldo Alexander Castillo

Inversionista y Conferencista en Finanzas Personales

Economista – Especialista en Finanzas – Diplomado en PNL

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