Sueños y miedos

“Me gustan más los sueños del futuro que la historia del pasado”. Thomas Jefferson.

Sueños y miedosEl universo está lleno de dualidades. Se dice que son necesarias para la existencia del mismo. Hay nacimiento y muerte, creación y destrucción, día y noche, riqueza y pobreza, felicidad y tristeza, seguridad y miedo. La lista es interminable. Algo que atañe al ser humano es la capacidad de elegir. Llevar a cabo la materialización de sus nobles sueños o deseos, o renunciar a ellos por miedo, o porque las cosas que valen la pena a veces se ponen difíciles.

Vivimos haciendo de cada día una ilusión. Nos programamos para realizar nuestras actividades de forma diligente. Al acostamos tenemos la esperanza de despertar y vivir un día más, de la mejor forma. Soñamos con un mejor futuro, progreso, crecimiento, superación; mejor solvencia económica, un trabajo que nos apasione, estabilidad familiar, mejorar nuestra salud, mejor desempeño profesional, viajar, transmitir conocimiento, ayudar a construir una mejor sociedad, tranquilidad mental, emocional y espiritual, disfrutar con los seres queridos, amigos, etc.

Encontramos que el mayor obstáculo para que se materialicen nuestros sueños somos nosotros mismos, nuestra mente, y especialmente nuestras creencias, nuestros pensamientos. Muchas veces las angustias, incertidumbres y dudas nos frenan. Nos cuestionamos si somos lo suficientemente buenos, inteligentes, y capaces para lograr lo que queremos, si lo merecemos. O si simplemente somos soñadores. Si no se hace un seguimiento juicioso y objetivo, la actitud negativa puede ganar la partida y quedar en frustraciones. Reacciones negativas al qué dirán, a la crítica de nuestra familia, compañeros, amigos, jefes, superiores se constituyen en una enorme barrera. Se agrava si prestamos atención, especialmente a personas críticas y que no han construido nada. Asesinarán nuestros anhelos; nada más perjudicial. Hay que ser cuidadosos a quien escuchar.

Formular con claridad nuestros sueños y metas, al igual que nuestras preocupaciones y miedos es fundamental. Es un ejercicio de interiorización. De conocimiento valiosísimo. Enfrentarnos a estos dos desafíos puede llegar a ser nuestro mayor logro. Conocer nuestras fortalezas y debilidades nos hará más listos, inteligentes, y mejorará nuestra propia percepción. Sueños y miedos conviven, son inseparables, están en conexión permanente. Vencerá aquel que más se alimente, al que más se le preste atención. Ver la vida con optimismo o pesimismo, es una elección, igual que ver el vaso medio vacío o medio lleno.

Estamos en una sociedad, donde convivimos y compartimos fines comunes. Ir tras los sueños requiere de apoyo, ayuda, humildad, gallardía, valentía y decencia; especialmente si es para pedir orientación, consejos, y recibir diferentes puntos de vista y críticas. Se trata de escuchar, discernir y entender que, si otros lo han hecho, también podemos. Que nada es imposible para quien tiene fe y determinación.

Cabe preguntarnos: ¿Cuál es mi sueño más grande? ¿Cuál es mi miedo más grande? Estas dos preguntas pueden darnos el mayor sentido a nuestra vida, para verla más interesante y disfrutarla al máximo.

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Aldo Alexander Castillo

Inversionista y Conferencista en Finanzas Personales

Economista – Especialista en Finanzas – Diplomado en PNL

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