Vivir sin deudas, Cómo?

Muchas personas gastan dinero que no han ganado, para comprar cosas que no quieren, para impresionar a personas que no les agradan.” Will Smith

DeudaSe afirma que los mayores sueños de los seres humanos es vivir su vida con felicidad, salud, libertad y prosperidad. Se hace énfasis en tener tranquilidad en el área financiera. Gozar la vida sin mayores preocupaciones, de tal manera que el individuo pueda acercarse al “Nirvana Financiero”.

Lograr este estado de tranquilidad requiere el aprendizaje de ciertos procesos que han de aplicarse a diario a lo largo de la vida. Uno de los más relevantes es la eficiente administración de nuestras obligaciones (deudas). Estas generalmente se adquieren cuando nuestros ingresos no son suficientes para cubrir nuestros gastos, por lo que recurrimos a la financiación. Muchas veces a costos elevados y de forma habitual.

Al igual que en la salud física del cuerpo humano, se habla de la salud financiera, la cual produce colapsos, infartos, situaciones estresantes, guerras e incluso suicidios. Es importante que las personas sean conscientes de su capacidad de pago al momento de adquirir obligaciones, lo cual incidirá directamente en su futuro bienestar.

La inmensa mayoría de la población se focaliza en adquirir deudas innecesarias o deudas malas, las cuales están encaminadas en adquirir bienes o servicios no esenciales. Es decir, lo que significa exceso. Entre las más conocidas se encuentran compras de carros último modelo, viajes, celulares de última tecnología, ropa importada, fiestas, televisores, etc., y todos aquellos artículos que tienen una gran depreciación. La herramienta más utilizada para ello, las tarjetas de crédito. Estas deudas incrementan nuestros gastos y nos empobrecen.

Por su parte, una minoría de la población se focaliza en deudas que generan rendimientos superiores a su costo, deudas buenas. Es una deuda inteligente, orientada a producir o invertir y casi siempre es pagada por otros. Se utiliza en comprar generalmente activos que se destinan para producir, y, mantienen el valor del dinero en el tiempo como negocios, bienes raíces, inversiones, obras de arte, vehículos que generen ingresos, etc. Este tipo de deuda incrementa nuestros ingresos y nos enriquece.

Varios factores hacen que nos volvamos adictos a gastar y a endeudarnos (especialmente deuda mala) como lo hace un drogadicto. Desde la insatisfacción interna personal, baja autoestima, falta de tiempo para descansar y relajarse, deseos de impresionar, compararnos con otros, ser aceptados, estados de depresión, divorcios, separaciones, la publicidad que nos bombardea, la moda, etc. La lista es innumerable.

Algo importante, la batalla no está perdida. Si poseemos deudas que nos asfixian, tenemos un reto grande para recuperarnos y generar prosperidad. Muchos vivimos esa experiencia y hemos salido de ahí. Es necesario hacer un diagnóstico “hoy” de nuestros ingresos, gastos, activos, pasivos y patrimonio. Conocer a fondo nuestros hábitos “dañinos” de gasto. Posteriormente diseñar un plan (asesorado por un experto en lo posible) y tomar acciones para el cumplimiento de las metas establecidas.

Antes de comprar es necesario preguntarnos: ¿Lo necesitamos realmente? ¿Si no lo compramos, que pasa?. Si no pasa nada, salgamos lo más pronto del establecimiento antes cometer una torpeza.

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Aldo Alexander Castillo

Inversionista y Conferencista en Finanzas Personales

Economista – Especialista en Finanzas

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Comentarios

Vivir sin deudas, Cómo? — 4 comentarios

  1. Como de costumbre muy acertado tu artículo, a esto le agregaría que si se quiere comprar algo realmente se puede posponer la decisión por lo menos una semana, si ha pasado este tiempo y realmente se sigue con la intención y el deseo se puede hacer la compra, pero casi siempre sucede que nos damos cuenta que no era algo que realmente queríamos sino algo que se nos antojaba. Cuando adquirimos el hábito de posponer una compra realmente compramos porque lo necesitamos, lo queremos y merecemos pero ya lo hemos hecho con dinero que está en nuestro bolsillo y no en las tarjetas pagando intereses muy caros.

  2. Viniendo de Aldo estas recomendaciones se deben tomar como una exhortación al uso racional de nuestra riqueza. Es indispensable seguir avanzando en el estudio de las finanzas personales porque cada día resultan nuevas ofertas que amenazan nuestra racionalidad financiera …

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