Ricos y pobres

“No hablo mal de los pobres porque de allá vengo. Pero tampoco hablo más de los ricos porque para allá voy”. Will Smith

Ricos y pobresNos han dicho continuamente que el hombre se convierte en lo que piensa. No es de extrañar que a diario tengamos 60 mil pensamientos, de los cuales el 80% son negativos según las estadísticas. Somos entonces el producto de una serie de acontecimientos que comienzan con nuestra programación mental, lo que ha moldeado nuestra vida. Pensamientos predominantes, sentimientos o emociones, y finalmente, nuestras acciones que determinan como resultado lo que “somos”, “hacemos” y “tenemos”.

Muchas veces nos hemos preguntado por qué unos pocos tienen mucho. La interpretación que damos depende de nuestra actitud o percepción, de nuestra óptica. Se pueden ver tres formas básicas.

Actitud positiva: es ver a los ricos como personas que tuvieron un sueño claro. Se propusieron algo y lo lograron. Como personas necesarias para el desarrollo de un país, del mundo, incluso para erradicar la pobreza. Como complemento de gobiernos y estados. Ellos asumen riesgos, crean empresas, empleos, pagan impuestos. Es su misión. En contraprestación reciben grandes retribuciones. Los ricos honestos, son admirados y respetados. Admiran y se rodean de otra gente rica y exitosa. Los ricos ilustrados y auténticos no necesitan ostentar ni presumir. Han superados muchos estadios. Están en la parte más alta de la pirámide de necesidades de Maslow, la de la autorrealización, el crecimiento personal. La búsqueda de “quien soy”.

Actitud negativa: es ver a los ricos como personas codiciosas, inmorales y corruptas. A veces hablamos de ellos con términos peyorativos y despectivos, con cierto resentimiento, celos o envidia. No es extraño oír expresiones como “ricachón”, “podrido en plata”, “con tanto dinero y no puede ni caminar”. Creer que el mundo es injusto porque “la plática está mal repartida”, y que sería bueno quitarles y repartir la riqueza entre todos. Expertos aseguran que si esto se hiciera, en cinco años la riqueza volvería al 5% de las personas que lo poseen actualmente, y el 95% estaría en una situación igual o peor. No obstante, en el fondo pensamos: “es mejor ser rico que pobre”.

Actitud neutra: ver a los ricos como son, lo que hacen y lo que tienen de forma objetiva. Sin pasiones, como algo natural y normal. Pensar que si lo son es por algo. Por su esfuerzo, méritos, habilidades, conocimientos, genialidad, destrezas, etc. No es necesario idolatrarlos ni adularlos. Verlos como seres humanos normales. Eso sí, extractar lo bueno, lo útil. Muchos construyeron sus fortunas de cero y son ejemplo a pesar de sus inicios difíciles.

Por ejemplo, Bill Gates desertó de la universidad de Harvard, argumentando que no estaba aprendiendo, inicio Microsoft en su garaje. Warren Buffet comenzó vendiendo periódicos en su infancia, fue rechazado en esta misma universidad. La anécdota más reciente, Jack Ma fundador de Alibaba.com  invitado al Foro Económico Mundial 2015. Manifestó ser rechazado más de 10 veces de esta prestigiosa universidad y en más de 30 empleos. Hoy posee la fortuna número 24 en el mundo. http://www.elcomercio.es/sociedad/201503/21/rechazado-diez-veces-harvard-20150321003331.html. Sin duda, personajes que soñaron y perseveraron.

Nuevos ricos no tardarán mucho en ser visibles. Si es alguien conocido: ¿Cuál será tu actitud? Podría ser un familiar, un compañero, o el vecino de al lado.

.

Aldo Alexander Castillo

Inversionista y Conferencista en Finanzas Personales

Economista – Especialista en Finanzas

Share Button

Comentarios

Ricos y pobres — 4 comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *