¿Quieres ser millonario?

Si me dices quienes son tu héroes, te diré como te va a ir en la vida”. Warren Buffet.

riquezaSegún los estudiosos en el tema de la riqueza, cada minuto una persona se hace millonaria en el mundo. Si eso se traduce a un año calendario, la cifra asciende a 565.600 millonarios. Es probable que sean más los millonarios, gracias a las facilidades que se presentan actualmente en la era de la información. Lo sorprendente es que ya no se necesitan vidas completas para lograrlo; observándose como jóvenes adolescentes en pocos años hacen parte de estas listas exclusivas.

Existen caminos específicos comprobados para llegar a la cima de la riqueza. Para cualquier persona, lo más importante es identificar en cuál de estos caminos se sentiría cómodo y se divertiría. Se habla de cuatro caminos principales:

  1. Negocios o empresas: se dedican a la venta de producto, servicios, intangibles e ideas.
  2. Bienes raíces: Compra de bienes inmuebles
  3. Inversiones: compra de títulos valores (acciones, bonos, divisas, derivados, etc.)
  4. Internet: informática, negocios en red (on-line)

Según la página Bloomberg Billionaires del 15 de agosto de 2014, las 200 personas más ricas del mundo, muestra que Bill Gates es número uno con US$ 84.100 millones, le sigue Carlos Slim US$ 79.900, posteriormente Warren Buffet US$ 65.800, y en cuarto lugar Amancio Ortega US$ 61.700. En lugares intermedios se encuentran Larry Elison de Oracle, Mark Zuckerberg de Facebook, Sergey Brin y Larry Page de Google y Jeff Bezos de Amazon. En el caso de nuestros billonarios colombianos, en el puesto 43 se encuentra Luis Carlos Sarmiento Angulo con US$ 17.700 millones y Alejandro Santodomingo en el puesto 73 con US$ 14.500 millones.

Estos personajes construyeron sus fortunas en alguno de los cuatro caminos. Lo lograron porque tenían un sueño, una idea clara en la cual focalizaron todos sus esfuerzos. Se formaron para pensar de forma diferente y estuvieron dispuestos a lograrlo. Hicieron sacrificios gigantescos y debieron pagar el precio del éxito.

En nuestro caso, deberíamos preguntarnos: ¿Qué significa para mí la riqueza? ¿Me interesa la riqueza? ¿Qué beneficios me traería y a mi entorno? Tendrá muchas respuestas dependiendo de la actitud y programación mental que tengamos. Para muchos será reconocimiento, fama, poder, seguridad, apoyo, filantropía, diversión; para otros, problemas, angustias, inseguridad, preocupaciones.

La esencia debería focalizarse en la “Libertad”, entendida como la capacidad de elegir. Así mismo poder servir a más gente. Se necesitan más ricos que generen ideas, funden empresas, generen empleos y paguen impuestos. Ayudaría a disminuir la pobreza efectivamente. A propósito, para lograr la riqueza; ¿Cuál área es la que más te apasiona?

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Aldo Alexander Castillo

Inversionista y Conferencista en Finanzas Personales

Economista – Especialista en Finanzas

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