Principio y fin

“La felicidad consiste en poder unir el principio con el fin”. Pitágoras

Principio y finEl principio y el fin coexisten en casi todas las actividades y momentos del ser humano, afortunadamente. Si hacemos una reflexión, el fin tiene una connotación de terminación, culminación, cierre, conclusión. Existe una dualidad entre principio y fin. O quizá, los dos están completamente relacionados, de tal manera que para que exista uno, por contraste de existir el otro.

Así, nuestra vida está llena de principios y fines. Como las etapas de la vida, desde el nacimiento, infancia, niñez, adolescencia, juventud, edad adulta, vejez, y finalmente, la muerte. En este ciclo, igualmente se ven presentes el principio y el fin en los estudios académicos, el desempeño profesional y laboral (cuando cambiamos múltiples veces de trabajo, mos jubilamos), en los negocios, estado civil, residencia, etc.

El principio y fin ocurre también en lo social. Basta recordar como hace poco se inició y terminó el campeonato mundial de fútbol. Hoy simplemente es historia. Igual ha sucedido en las guerras, sistemas económicos, creencias, religiones, construcciones, eventos históricos, la política, las dictaduras, las democracias, la ciencia, el conocimiento, personajes, etc. Aquellos y aquello que se creía la verdad absoluta, fueron desmentidos por nuevos descubrimientos y conocimientos, apalancados por el rigor científico.

Así las cosas, los humanos estamos destinados a perseguir permanentemente nuevos horizontes. Somos como los barcos o aviones, para estar en movimiento, volando o en altamar, no en tierra, ni parqueados, no es nuestra naturaleza. No fuimos creados para anclarnos y creer que todo tiempo pasado fue mejor. Si no fuera por los visionarios y soñadores, aún viviríamos en las cavernas.

Quizá sea el deseo de progreso, de desafío, de retarnos, de descubrir de qué somos capaces. Sin duda, todo progreso tiene su costo, no es gratuito, favorece y perjudica a unos y otros. Por tanto, debemos acomodarnos al cambio, ir con él, ser flexibles, no resistirnos; de lo contrario, seremos los más perjudicados.

Principio y fin son dinámicos. Nos obligan muchas veces a reinventarnos. A ser más conscientes, tolerantes, analíticos, productivos. Dado que la vida y el tiempo son cortos, nos presionan a dar pasos hacia la búsqueda de lo que queremos. Por fortuna no somos eternos. Tenemos claro que no hay tiempo infinito, por lo que debemos tomar acciones. Sin importar tantas excusas inventadas como edad, sexo, estado civil, posición social, nivel educativo, raza, etc.

Camilo Cruz un exitoso orador, nos relataba como en sus inicios en Nueva York, asistió a una conferencia con Og Mandino. Al terminar Og, presentó al siguiente conferencista, quien presentaría su proyecto de vida para los próximo diez años. Dicho personaje era Norman Vincent Peale, quien contaba con 92 años. Ello nos hace reflexionar, que tan cerca estamos del principio o del fin. El que creemos, arraigado en mente por nuestras creencias, actitudes, sueños e ideales.

No debemos temer reinventarnos. En comenzar de cero las veces que sea necesario. Salir de la mullida zona cómoda. Esto no llevará a descubrir nuevos y promisorios destinos, así como principios y fines permanentes.

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Aldo Alexander Castillo

Inversionista y Conferencista en Finanzas Personales

Economista – Especialista en Finanzas – Diplomado en PNL

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