Personalidad y Riesgo

“Al invertir dinero, la cantidad de intereses que desee debería depender de si quiere comer bien o dormir bien.”  J. Kenfield Morley

Conservador o arriesgado¿Eres de las personas afortunadas que después de pagar las deudas te sobra dinero?. Luego surgen dudas y te preguntas: ¿Qué hago? ¿Gasto, ahorro o invierto? ¿Puedo ganar mucho, pero también puedo perder? ¿Buscas consejos con tus amigos o parientes más cercanos? ¿Son las personas idóneas para asesorarte?, o por el contrario ¿Tampoco tienen idea que hacer?. Bueno a todos en la vida nos ha sucedido, hemos tomado decisiones financieras con resultados esperados y no esperados. No es producto de la buena o mala suerte, sino de la falta de conocimiento, de experiencia, de nuestro aprendizaje financiero.

Para ser eficientes con la administración de nuestros excedentes debemos prestar atención a nuestro perfil de riesgo. Este no es más que nuestra actitud (como reaccionamos) frente a la probabilidad de ganar o perder en una inversión o negocio.

Básicamente existen tres tipos de perfiles de riesgo predominantes:

Conservador: prefiere conservar el capital con bajo riesgo, donde no haya tanta fluctuación. Por lo tanto, genera bajo rendimiento. Prefiere inversiones como cuentas corrientes, de ahorro, certificados de depósito a término – CDT, títulos del gobierno y algunos bonos corporativo de entidades reconocidos. Se focaliza en inversiones de renta fija. Sabe con certeza cuanto van a ganar. Su objetivo de inversión generalmente es menor a un año. Es probable que requiera de liquidez y genere retiros periódicos.

Moderado: Prefiere inversiones en fiducias, carteras colectivas, fondos de valores o fondos voluntarios. Asumen un riesgo controlado, un crecimiento moderado de su capital. Generalmente no requiere liquidez inmediata ni hace retiros. Está en el término medio.

Agresivo: Espera rendimientos elevados de su capital, asumiendo fuertes cambios o volatilidades en los mercados. Se enfoca en instrumentos de renta variable como acciones, futuros y opciones (mercado de derivados). No se conoce con certeza cuál será el retorno. Se puede ganar o perder mucho dinero. Es el perfil de los especuladores profesionales.

Hay inversionistas mundialmente famosos por su perfil al riesgo. En el conservador y moderado se encuentra Warren Buffet, quien hace inversiones casi seguras en empresas muy reconocidas y bien gerenciadas. En el lado agresivo, se encuentra George Soros, el especulador más famoso del mundo quien el 16 de septiembre de 1992, ganó en un solo día US$ 1.000 millones apostándole a la caída de la libra esterlina. Sin duda, dos exponentes con perfiles de riesgo exitosos.

Por lo tanto, antes de “poner los huevos en diferentes canastas”, o “diversificar” como nos han enseñado, es necesario conocernos primero. Estudiar y estudiarnos rigurosamente. Conocer las diversas opciones de inversión. Soportar el riesgo personal depende de nuestra edad y de nuestros ingresos diferentes a la inversión.

El mejor termómetro son nuestras emociones: lo que pensamos y sentimos. ¿Nos gusta ganar, o jugamos a no perder? ¿Odiamos perder? ¿Si perdemos dinero, cual es nuestra reacción? ¿Preferimos dormir tranquilos? ¿Nos gusta ir rápido o despacio? ¿Nos sentimos jóvenes o viejos para invertir?

Lo más importante, nunca es tarde para aprender. Depende de nuestra actitud, decisión y voluntad.

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Aldo Alexander Castillo

Inversionista y Conferencista en Finanzas Personales

Economista – Especialista en Finanzas

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