Navidad y Compras

“La navidad agita una varita mágica sobre el mundo, y por eso, todo es mas suave y mas hermoso”. Norman Vicent Peale.

Navidad y comprasLlegan las fiestas navideñas, las más alegres y divertidas del año, acompañadas del incremento en los ingresos de las personas por el pago de primas, bonos, incentivos por desempeño, etc. Es esta la época del año donde podemos igualmente compartir más tiempo con nuestros amigos, compañeros de trabajo y familiares de una manera más relajada.

Los mercados y la publicidad ofrecen un sinnúmero de ofertas, promociones y gangas para todos los gustos y consumidores cada vez más exigentes en encontrar productos novedosos y de calidad. Es así como se inició el pasado viernes 28 en los Estados Unidos el famoso “Black Friday”, que no es más que el inicio de un periodo de alta motivación consumista, la cual se extiende a casi todos los países del mundo, y, por supuesto a nuestro país.

No obstante, es importante tener una eficiente administración del dinero en este periodo de gasto creciente y desbordado. El bombardeo y la estrategia publicitaria pueden crear un agujero profundo en nuestros bolsillos, especialmente si compramos a crédito, con tarjetas a lagos plazos o sin intereses para comenzar a pagar el próximo año.

La popular cuña de siempre: “compre ahora y empiece a pagar en febrero próximo”. No hay nada más tentador para gastar que estos ganchos mediáticos que nos atrapan sin que prevalezca la racionalidad, sino que seamos presa fácil de nuestra emocionalidad.

Las compras navideñas son numerosas, desde la alimentación, los juguetes, ropa, calzado, productos electrónicos, adornos navideños, artículos pirotécnicos, juegos de azar, fiestas, ceremonias, viajes, etc. Este repertorio de gastos debe llevarnos a reflexionar de forma juiciosa como usar con eficacia nuestro dinero y no comprar por impulso y en la primera tienda, sin tomarnos el tiempo necesario de cotizar; así como pedir descuento sin que nos de pena.

Un gran empresario famoso en una charla nos cautivó con su testimonio de pedir descuento, ya que ese dinero ahorrado se puede utilizar por ejemplo en obras sociales, compartiendo con los más necesitados. Sin duda algo muy inteligente y retador.

Regalar, dar, compartir son actividades que elevan la misión y propósito del ser humano. Pero hay que hacerlo de forma responsable sin que nos duela demasiado, afecte nuestra tranquilidad o atente contra nuestro patrimonio. Es recomendable sentarnos con tiempo y elaborar una lista o presupuesto para tener absoluto control.

Ceñirnos a ese presupuesto sin vacilar, sin importar la cantidad, ya que como dicen los expertos, lo que vale es la verdadera “intención”. Esa actitud nace de nuestro interior, es algo del espíritu, cuando pensamos en compartir y devolverle al mundo lo que nos ha dado. Es la gratitud. Es estar en equilibrio con el universo, con nuestro prójimo, con nosotros mismos.

Finalmente, antes de pensar en comprar debemos preguntar: ¿Cuál es el monto de mi presupuesto? ¿Lo que compraré realmente lo necesito, o es un deseo? ¿Muchas veces compro compulsivamente?. Preguntas que nos ayudarán a ser mas racionales y analíticos con nuestros recursos.

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Aldo Alexander Castillo

Inversionista y Conferencista en Finanzas Personales

Economista – Especialista en Finanzas

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Comentarios

Navidad y Compras — 4 comentarios

  1. Excelente, es lo que nos pasa siempre. Nos dejamos llevar por el momento o el consumismo y la avalancha de propaganda que obliga a gastar lo que no se tiene.

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