Maestros disfrazados

“Odié cada minuto de mis entrenamientos, pero dije: Nunca renuncies. Sufre ahora y vive el resto de tu vida como un campeón”. Mohamed Ali

ConMaestros disfrazadosstantemente se ha dicho que el ser humano en la vida se mueve entre dos extremos: el placer y el dolor. Estas dos situaciones hacen que las decisiones que se tomen tengan como objetivo principal evitar el dolor. Lo que a veces no nos damos cuenta es que dentro de ese dolor puede estar disfrazada mucha enseñanza y sabiduría.

Son los llamados maestros disfrazados. A diarios tenemos todas esas cosas, acciones o personas que nos incomodan, nos frustran, nos producen insatisfacción, nos molestan. Los hay de todas las clases. Compañeros de trabajo, jefes, superiores, vecinos, clientes, amigos, gobernantes, candidatos (hoy tan de moda), el transporte público, la situación económica, la inseguridad, la insatisfacción laboral, las deudas, la falta de dinero, conocimiento, falta de atención de nuestros seres queridos, etc.

Como ninguno de nosotros está exento de dichas adversidades, cabe preguntarnos ¿Para qué nos pasan esas cosas desagradable? ¿Cuál es la enseñanza? En vez de preguntarnos, ¿Por qué a nosotros? Sin duda, si somos conscientes y capitalizamos con sabiduría y tranquilidad nos encontraremos que todo sucede por una buena razón. Para crecer, ser más inteligentes, pacientes, tolerantes, recursivos, para que podamos practicar y entrenarnos en ser personas excelentes, inteligentes, prosperas.

Una de las palabras más utilizada es la resiliencia, siendo esta la capacidad para superar situaciones traumáticas, adversas. Hoy muchas personas ante las menores dificultades abandonan sus proyectos, sus estudios, sus sueños, sus trabajos, sus parejas, hasta su propia vida. No son conscientes de que es necesario soportar y aprender de los infortunios. Porque, como se dice coloquialmente “tirar la toalla es lo más fácil”. Pero, más allá de eso, ¿Qué se aprendió? ¿Cuál era el mensaje secreto a descubrir? En realidad, muy pocos lo logran comprender. Sólo aquellos que están potencialmente fuertes y estructurados física, mental, emocional, y espiritualmente.

Como lo dice Alí, la vida a diario es un entrenamiento. Llena de incertidumbre y riesgos. Nada está garantizado. Todo puede cambiarnos en un abrir y cerrar de ojos. Es el gran misterio. Si se supiera todo lo que va a suceder en el futuro sería demasiado complejo y aburrido. Siempre habrá razones para aprender, ser pacientes, dejar que las cosas fluyan. La mayoría de lo adverso que nos sucede no se pueden controlar, pero si podemos planear para reaccionar mejor.

Muchas veces el estar incómodos nos permite autoevaluarnos, retarnos, cuestionarnos, encontrarnos a nosotros mismos. Quizá es un despertar. Es la toma de conciencia de que algo no anda bien y que necesitamos hacer cambios sustanciales. Nos presiona y nos sacude para “salir de la zona de comodidad” en la que hemos dormitado durante largo tiempo.

La próxima vez que tengamos una experiencia desagradable y adversa preguntémonos: ¿Qué bueno hay en esta situación? ¿Qué enseñanza nueva debo aprender?

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Aldo Alexander Castillo

Inversionista y Conferencista en Finanzas Personales

Economista – Especialista en Finanzas – Diplomado en PNL

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