La Fe: Secreto de Éxito

“La fe es un oasis en el corazón, que nunca será alcanzado por la caravana del pensamiento”. Jalil Gibrán

FeWordreference define la Fe como: “Creencia en algo sin necesidad de que haya sido confirmado por la experiencia o la razón, o demostrado por la ciencia”. Otros la definen como creer sin ver; que algo sucederá.

Creemos entonces en: un Ser Superior, lograr nuestros sueños, la existencia de vida en otros planetas, la nueva vida después de la muerte, el fin de los tiempos, la vida eterna, etc. La Fe es algo intangible que emana de nuestro interior, de nuestra mente o de nuestro espíritu, del corazón. Algo que nos mueve e impulsa hacia el logro de nuestros más nobles objetivos.

Tiene la Fe un gran poder en nuestras vidas. Cada día hacemos uso de ella desde que nos despertamos, cuando programamos nuestras actividades laborales, familiares, sociales, académicas, está presente en que las vamos a desarrollar a cabalidad. Creemos, confiamos, tenemos certeza de que lo lograremos.

En el mediano y largo plazo sigue presente nuestra Fe. Cuando pensamos en un mejor cargo, ascenso, concurso, convocatoria, crear un negocio, un viaje, comprar un auto o un apartamento, hacer una carrera o postgrado, obtener una jubilación decorosa, conocer a alguien, gozar los años que nos quedan, tener una buena salud, darles buena educación a los hijos etc. Son muchos los sueños y aspiraciones que deseamos sean materializados.

La Fe debe diferenciarse de los simples deseos, anhelos, caprichos o fantasías, en especial de las cosas superficiales dirigidas solo a satisfacciones personales. Es habitual que cuando no se tiene la solidez física, mental, emocional y espiritual se generen conflictos internos. Generalmente se presentan como enemigos de la Fe el temor, la duda, la vacilación, la prisa o afán, la ansiedad.

Si las cosas no resultan, perdemos la Fe y nos excusamos en que fue la mala suerte, o que “Dios no lo quiso”. Expresamos que “nos esforzamos mucho”, “procuramos”, “intentamos o tratamos de lograrlo”, sin darnos cuenta que estas palabras son nocivas para nuestros logros. Nos faltó mencionar que estábamos “totalmente comprometidos”. Estas dos palabras resumen todo, no se acepta “excusas”. Somos responsables, de nuestro destino, nadie más. Punto.

Preguntaríamos entonces: ¿Cómo aumentar la fe y lograr nuestras metas? Debemos primero saber “quiénes somos” y “qué queremos”. Con absoluta claridad. Es un ejercicio de introspección, identificando nuestras debilidades, hábitos, siendo objetivos, sinceros, maduros. Posteriormente, utilizar técnicas y herramientas referenciadas por reconocidas personas de éxito comprobado, es decir con resultados.

Se encuentran entre ellas: la oración, la meditación, la visualización, escribir y repasar las metas periódicamente, las declaraciones, los tableros de sueños, etc. Como se afirma: “Todo gran invento o proyecto nace de una idea en la mente de alguien” y se materializa mediante la “Acción”. Sin acción, nada sucede.

Dos preguntas pertinentes: ¿Qué tanto estamos comprometidos a ser “Grandes” y a “Triunfar”? ¿Qué tan grande es nuestra Fe?.

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Aldo Alexander Castillo

Inversionista y Conferencista en Finanzas Personales

Economista – Especialista en Finanzas – Diplomado en PNL

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Comentarios

La Fe: Secreto de Éxito — 6 comentarios

  1. Apreciado Dr. Aldo,
    Magnifica reflexion sobre el sentir y la busqueda espiritual
    En la situacion actual comparto que tenemos que crecer dia a dia en lo espiritual a trsves de la meditacion.
    Excelente mensaje que comparto.
    Felicitaciones.
    Exitosa semsna
    Un abrazo.
    Luis Alfonso Bahamon Ardila
    Profesor

    • Gracias como siempre Dr Luis Alfonso. Sus palabras me animan para seguir esta noble tarea. Una de las herramientas oración y meditación van juntas a acallar la mente y dejar surgir nuestro espíritu.
      Felicidades
      Aldo

  2. Gracias Aldo por sus habituales pastillas para crecer, estoy seguro de que a muchos no ha ayudado bastante.

    Efectivamente, sin fe, imposible la esperanza y mucho menos el logro.

    Ahora bien, es importante tener claridad en el tamaño de la fe, el soporte que se tiene de ella y el apalancamiento en el entorno. La fe éntre más compartida, más efectiva.
    Por otro lado existe la desilusión ¿Cómo se maneja?
    ¿Que pasa cuando a pesar de la fe, del propósito noble y positivo, éste no se logra?

    LUIS ALIRIO

    • Muchas gracias Luis Alirio:
      La FE siempre será el motor. La desilusión cuando corresponde a las expectativas planeadas no alcanzadas se deben tomar como lo que son aprendizajes, nunca como fracasos. Se requiere re-formular y aprender de ellas, son buenas maestras. Siempre debemos estar listos, seguir adelante y nunca renunciar a los nobles sueños.
      Cordial saludo
      Aldo

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