Ingresos futuros

“Mientras puedas, ahorra para la vejez y la necesidad, porque el sol de la mañana no dura todo el día”. Benjamin Franklin

FuturosLos seres humanos vivimos día a día en una continua incertidumbre. Todo es incierto. Desde que despertamos en las mañanas y hasta que nos vamos a dormir, pueden suceder muchos eventos que nunca podremos prever. Igual sucede en el ciclo de la vida. Desde nuestro nacimiento hasta la muerte. Hoy tenemos un día, pero no sabemos si mañana lo tendremos. O si llegaremos a vivir edades avanzadas cercanas a los 90, 100 años o más. Todos tenemos parientes longevos.

A pesar de los avatares, debemos programar con seriedad nuestros ingresos futuros. Hoy las estadísticas y estudios afirman que sólo uno de cada cuatro personas va a tener acceso a la jubilación. Esto significa que las tres personas restantes no van a tener una cobertura social (ni pensión ni salud), y dependerán para su supervivencia del cuidado caritativo de familiares o de la asistencia social estatal. Es la cruda realidad.

Ante este panorama, muchos tendrán que trabajar más años, producto de las necesidades económicas, dado que muchas veces, los incrementos en gastos de alimentación, vestuario, vivienda, recreación, y especialmente en salud, crecen en proporciones superiores a los ingresos. En esta etapa de la vida, donde las personas ya no siguen siendo tan productivas, los rendimientos y energía decaen, se debe pensar en soluciones que pueden mitigar estas situaciones de carencia o bajos ingresos, y hacer que esta población tenga una vida digna.

La solución está en la planificación a conciencia. Se requiere hacer la tarea y los preparativos para construir un ingreso apropiado para esos días que se aproximan. Es nuestra responsabilidad no dejarlo a la empresa, familia o el gobierno. Nada más riesgoso. Según las cifras entonces, uno de cada cuatro personas tendrá el privilegio de disfrutar ingresos futuros producto de la planificación (jubilación), y el resto, a la deriva.

Recordemos la fábula de la hormiga y la cigarra que todos conocemos. La vida es una escuela exigente donde debemos aprender, asimilar y actuar. No es un jardín de rosas, exige sacrificios, pero da también muchas satisfacciones. No se puede dejar al azar o a la suerte nuestro futuro.

Debemos cambiar hábitos de consumo, de gasto, mejorar nuestra salud financiera, focalizada en el ahorro, generación de excedentes, aprendizaje acerca de inversiones y negocios, productividad, competitividad. Como producir más, con menos. Estar aprendiendo continuamente, de tal forma que podamos instruirnos y mitigar los riesgos. Evitar ser engañados por avivatos, y vivir una vida más tranquila, sin tanto estrés financiero. Tener holgura financiera no se trata de ganar y gastar. Sino de ganar, ahorrar, invertir y finalmente gastar. Esa es la clave.

Una buena pregunta para pensar en nuestro futuro: ¿Somos hormigas o cigarras? Deberíamos erradicar la excusa repetida por generaciones: “uno se muere y no se lleva nada”. Un aforismo popular bastante riesgoso.

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Aldo Alexander Castillo

Inversionista y Conferencista en Finanzas Personales

Economista – Especialista en Finanzas – Diplomado en PNL

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