El origen “Sí importa”

“La honestidad es un regalo muy caro, no la esperes de gente barata”. Warren Buffett.

El origen si importa1Uno de los grandes sueños del ser humano es tener una calidad de vida holgada, abundante; que no demande ingentes sacrificios o carencias extremas. En nuestro medio es algo normal. Para ello nos preparamos, estudiamos, buscamos mejores opciones laborales, hacemos negocios, invertimos, nos arriesgamos. Siempre está en nuestra mente. Pero la forma como lo logremos es determinante. Es necesario tener en cuenta si dicha forma es beneficiosa, legítima o no.

Muchas personas tienen como único objetivo amasar y acaparar dinero ilícitamente. Hoy nuestra sociedad está hastiada de este tipo de personas que a diario aparecen en los medios enriquecidos a costa de la corrupción, los negocios ilícitos, los torcidos o triquiñuelas, sobornos, etc. Lo malo es que se ha vuelto un hábito y se trata de ver como algo normal. Como virtud, viveza. Aún, es admirado por muchos porque tal personaje “hizo mucho dinero”. Dicho dinero obtenido de forma ilegal puede ser un dinero maldito y peor para su poseedor. Aunque en el corto plazo parezca tener éxito, la vida misma parece pasar la factura.

Para estos personajes los principios y valores simplemente no existen. Todo lo ven como un fin. Como un deseo de “huir a algo”. Muchos se hunden y pierden todo, desde sus parejas, hijos familia, empleos, libertad e incluso la vida. Se desbocan en “tener”, olvidando la esencia del “ser”. Llegan a ser las personas más odiadas y despreciadas por todos. Es más, son un verdadero peligro, dado su afán y codicia pueden llegar a ser capaces de todo tipo crimen.

El origen legal y bien hecho para obtener dinero debe ser un ideal. Las acciones lícitas, lucen. Son bien vistas, son un ejemplo para el progreso del ser humano. Es algo positivo y motivante. Si se comparten mucho mejor. Se dice que quien más da, más recibe del Universo, es una ley. Quienes así actúan, empoderan con su ejemplo a muchos, especialmente a los emprendedores. A aquellos cuyo sueño es la independencia. Personas que anhelan algún día “no depender de nadie”, “ser autosuficientes”, o “trabajar para sí mismos”.

Esta personas admiradas y honestas son las que elevan a una sociedad. Personas ilustradas, que sean modelos de una sociedad sana en todos los sentidos. Que construyan empresas, creen empleos, paguen impuestos; que generen prosperidad y confianza. Es el verdadero camino hacia la abundancia y la riqueza. Por eso necesitamos en las sociedades cada vez más ricos y menos pobres. Todo parece comenzar con la forma de pensar de cada uno, así como las decisiones. Un primer paso es el lenguaje. Evitar criticar, condenar, quejarnos. Evitar palabras como: “es que soy pobre”; o “somos un país pobre, subdesarrollado”.

Simplemente, nos convertimos en lo que creemos, pensamos, decimos y hacemos.

.

Aldo Alexander Castillo

Inversionista y Conferencista en Finanzas Personales

Economista – Especialista en Finanzas – Diplomado en PNL

Share Button

Comentarios

El origen “Sí importa” — 2 comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *