Dos caminos

“La honestidad y la integridad son absolutamente esenciales para tener éxito en la vida. La buena noticia es que todos podemos desarrollar ambas cualidades”. Zig Ziglar

Dos-caminosSe dice que el mundo está lleno de dualidades. A diario el ser humano se enfrenta a ellas en la toma de decisiones. Las decisiones tienen sus consecuencias, ya que toda acción crea una reacción; toda causa tiene un efecto. Nada sucede por casualidad sino por “causalidad”. Dos caminos diferentes se nos presentan continuamente y como tal debemos elegir. En ocasiones, no es fácil, dado que prima muchas veces lo emocional sobre lo racional.

El primer camino es un camino ancho y fácil. Es el del inmediatismo, el del placer instantáneo. Esta construido por los atajos, malas costumbres, malos hábitos. Es el ya conocido, la zona cómoda transitada mil veces. Muchas veces es el camino del vivo, del sagaz, la trampita, “la malicia indígena”, la colada en la fila, el soborno, la corrupción, la compra pirata, etc. Conlleva a la ambición, avaricia y codicia desmesurada.

Vemos actualmente como queremos volvernos ricos o millonarios instantáneamente, a través de todo tipo de ofertas, de instrumentos financieros complejos, esquemas Ponzi, pirámides, rendimientos desorbitantes, juegos de lotería, azar, apuestas, casinos, etc. Depender de la suerte para generar riqueza tiene un lema: “los juegos de azar son los impuestos a la estupidez”, y peor: cuando se hacen frecuentemente. Este camino es transitado y dirigido por el “ego”. Es el camino de las mayorías.

El segundo camino es el angosto, el de las buenas costumbres. Es el camino de los principios, valores, la ética y la moral. Se requiere para recorrerlo honestidad e integridad (hacer las cosas correctamente así no nos estén viendo). Es visto a largo plazo, pues requiere un proceso de aprendizaje, de cambio mental para llegar a la madurez. Demanda paciencia, serenidad y sobre todo: perseverancia. Genera paz y tranquilidad. Permite dormir con la conciencia tranquila del deber cumplido. Es el que conduce a la Excelencia. Está transitado y dirigido por el “ser”, el espíritu. Es el camino de las minorías.

Como lo afirma Carlos Raúl Yepes Expresidente de Bancolombia en su libro “Por otro camino”, libro que recomiendo: “debemos ser coherentes entre lo que pensamos, lo que decimos y lo que hacemos”. Necesitamos volver a lo humano, a lo sencillo. Al valor de la palabra. Necesitamos hacer un alto y ponernos a pensar si lo que hacemos tiene un propósito, un para qué. Si es bueno, verdadero y útil.

Los dos caminos siempre estarán presentes. En la búsqueda de la Excelencia: ¿Seremos parte de las minorías o de las mayorías?.

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Aldo Alexander Castillo

Inversionista y Conferencista en Finanzas Personales

Economista – Especialista en Finanzas – Diplomado en PNL

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Comentarios

Dos caminos — 2 comentarios

  1. Gracias Aldo por estas reflexiones, nos ayudan a tomar conciencia y revisar nuestro interior acerca de cuál vida es la que queremos tener en el momento de tomar decisiones cotidianas.
    Lindo mensaje!

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