Desarrollo Humano

“No hay nada como volver a un lugar que permanece sin cambiar para encontrar las formas en que has cambiado tú mismo”. Nelson Mandela.

Desarrollo HumanoExpertos afirman que el desarrollo de la vida del ser humano depende de muchos factores. Lo que es o lo que será estará influenciado por las vivencias, enseñanzas, y experiencias, etc. En cierta medida provienen de la instalación de programas mentales adquiridos en las edades más tempranas. Esto conlleva muchas veces a preguntarnos: ¿Por qué soy así?, ¿Por qué pienso y me comporto así?, ¿A quién le aprendí o heredé? Seguramente a todos nos ha pasado. Quizá nos han dicho: te pareces mucho a tu papá o a tu mamá, eres igualito. Se identifican tres etapas básicas en el desarrollo humano.

  1. Desde el nacimiento hasta los siete años (0-7): el cerebro funciona de forma absorbente, como una esponja, no hay una conciencia desarrollada, ni cuestionamientos, es decir, aceptamos todo lo que nos dicen, especialmente los grandes, padres, maestros, familiares, sacerdotes, pastores. Son la última palabra, la verdad absoluta. Tales afirmaciones se imprimen y almacenan en nuestro subconsciente. Si son positivas, una fortuna; si son negativas, pueden afectarnos por el resto de nuestras vidas.
  1. De los ocho a los trece años (8-13): hay transformación y desarrollo de la conciencia. Empezamos a preguntarnos, a pensar, a razonar, pero lo más importante, a dudar, una de las grandes virtudes de todo ser humano que busca ser mejor. En esta etapa se pasa a modelar lo que hacen otras personas, especialmente los adultos. Imitamos y copiamos a quienes nos influyen.
  1. De los catorce a los veintiún años (14-21): para el adolescente – joven un estado de descubrimiento y cierta rebeldía o independencia, especialmente hacia sus padres. Se creen grandes para tomar sus decisiones. Es una etapa de socialización con sus amigos; ellos están de primero en todo. Los fines de semana les da pereza salir con papá o mamá, pues en cierta forma ya no encajan en lo que ellos quieren. Es la transición hacia la edad adulta. Empiezan a darse cuenta que pueden y deben valerse por sí mismos. Deben pensar en ser autosuficientes, de lo contrario, tendrán serias dificultades cuando papá o mamá no estén. Es la ley inexorable de la vida.

Donde estemos hoy depende en muchos casos de la programación recibida anteriormente en casa, la escuela, la familia, la religión, los cursos, entrenamientos, etc. Muchas cosas nosotros no las elegimos como nuestro nombre, el credo o religión, o veces el equipo de fútbol. Están ahí, o fueron impuestos por un modelo y por alguien. No tuvimos elección. Están instalados en nuestra estructura mental.

Pero, esta estructura es maleable, se puede cambiar. El Universo nos dio la capacidad de pensar, dudar, discernir y lo más importante, Elegir, la verdadera libertad. Para hacerlo bien debemos tener clara conciencia, es decir “responsabilidad”. Toda acción trae una reacción. No podemos seguir culpando a nuestros padres o maestros de lo que somos hoy por lo que nos sucedió o nos hicieron hace años o décadas. El pasado no existe, es inmodificable. Nuestro compromiso hoy es “construir nuestro futuro”. Nadie lo hará por nosotros. No hay excusas. Punto.

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Aldo Alexander Castillo

Inversionista y Conferencista en Finanzas Personales

Economista – Especialista en Finanzas – Diplomado en PNL

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