¿Cuánto y donde dar?

“Sobrevivimos gracias a lo que ganamos; vivimos gracias a lo que damos”. Winston Churchill

Nino Khumbu.Una de las tareas espirituales que a veces más nos cuesta entender es la de saber cuánto y donde “Dar”. No es una tarea fácil que tenga respuestas claras, muchas veces se ha mitificado y estigmatizado con falsa creencias. ¿Por qué debemos dar? Hoy en este mundo lleno de inequidades económicas es necesario compartir con los menos favorecidos. Hoy estamos bien mañana no sabemos. Lo importante es que esta labor espiritual se haga con alegría y no con dolor ni pesar.

Hay tres sitios cercanos donde podemos llevar a cabos nuestra misión de dar. La cantidad es libre y cada persona la puede calcular de acuerdo a lo que le diga su interior. Si prefiere un diezmo, en especie, está bien. Lo importante es: “Si tienes mucho da mucho, si tienes poco da poco, pero debes dar”.

La iglesia local: Donde regularmente asistimos a nuestro encuentro espiritual. Somos conscientes de las necesidades de pagos de servicios, mantenimiento, alimentación, etc. de estas organizaciones. Debemos ser selectivos y vigilantes para que se usen bien los recursos y no para enriquecer pastores. Acorde con la frase de una canción muy conocida de Ricardo Arjona: “A Jesús le da asco el pastor que se hace rico con la fe”.

La familia: Existen familiares en situaciones no muy prósperas. Adicionalmente, cumplir con las necesidades de nuestra familia no admite términos medios, con la esposa, los hijos, los padres. Muchas veces los padres han desamparado a sus hijos, trasladando sus responsabilidades a otros.

Los más pobres: Es un universo infinito lleno de necesidades. Desde los mendigos o habitantes de la calle, los ancianatos, las cárceles, los albergues, los damnificados, escuelas de rehabilitación, hospitales, etc. Hoy el caso más llamativo es la tragedia del terremoto en Nepal, donde la gente se muere de física hambre. Necesitan de la ayuda de toda la humanidad.

Dar no necesariamente se refiere a entregar dinero. Hay muchas formas más de hacerlo. En tiempo, enseñanza, ropa que no necesitemos, libros, alimentos, mercados, utensilios, etc. Pero antes de dar, debemos darnos primero a nosotros mismos; no podemos dar lo que no tenemos. Muchos quieren salvar el mundo pero no pueden salvarse a sí mismos. Otros dicen que darán cuando tengan, lo cierto es que con esa actitud ese día nunca llegará.

Se dice que quien más da más recibe. Creo que no hay duda. Un consejo final: Se debe dar siempre que nazca del corazón; no por pesar o por miedo.

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Aldo Alexander Castillo
Inversionista y Conferencista en Finanzas Personales
Economista – Especialista en Finanzas

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Comentarios

¿Cuánto y donde dar? — 2 comentarios

  1. Dando se recibe ; por eso tan importante no atesorar ya que al atesorar se pierde la circulación de la riqueza. Unas era de dar es compartir el conocimiento ya que compartiéndolo se aprende mas

    • Completamente de acuerdo Jorge. Cuando no nos duela dar y lo hagamos como algo necesario, sin duda nuestra vida cambiara.
      Y la ley infalible de la circulación de la riqueza, nos llevara lejos cuando aprendamos a dar con alegria.
      Cordialmente,
      Aldo

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