Descubre gastos invisibles

“No ahorres lo que te queda después de gastar, gasta lo que te queda después de ahorrar”.  Warren Buffett

Controlando gastos invisibles¿Tiene usted un control diario de sus gastos? ¿Cambia un billete de alta denominación y no sabe en que se gastó? ¿Tiene hábitos rutinarios de gastos que no necesita? ¿Compra cosas innecesarias y después se arrepiente? ¿Le gustaría despertar la conciencia y evitar estas fugas de dinero? ¿Estaría dispuesto a dedicarle menos de cinco minutos al control diario de sus gastos? ¿Le daría tranquilidad saber que puede vivir con menos y que el excedente lo puede ahorrar e invertir? Son preguntas que nos hemos hecho en un momento de nuestra vida. Como tener control sobre nuestros gastos y no gastar simplemente por deseo o impulso.

Muchas personas creen ciegamente que el éxito en la riqueza está asegurado al obtener mayores ingresos. Se imaginan que si ganan más pueden llegar a ser ricos de forma directa y sencilla. Si alguien tiene problemas financieros, espera que un aumento de sueldo o de ingresos los solucione como por arte de magia.

Pero no es así, es más, la situación se puede complicar al obtener mayores ingresos. Es lo que se conoce como la Ley Parkinson: en la medida en que aumenten los ingresos, los gastos tienden a aumentar y en mayor proporción, debido a nuestra tendencia a gastar hasta el último centavo.

La clave no se encuentra en cuanto dinero ganas, sino en cuanto gastas y de esta forma cuanto conservas. Varios autores enfatizan en que el dinero que una persona se gana es realmente la diferencia entre lo que ingresa y lo que gasta.

Por ejemplo, alguien tiene un salario de $4.1 millones y tiene gastos de $4.0 millones, entonces lo que se gana son $100 mil pesos únicamente. Si el valor es negativo, es decir gasta más de lo que gana la situación es peor.

Esta costumbre está muy arraigada en el mundo de los empleados. Se denomina “Carrera de Ratas”, donde las personas trabajan exhaustivamente durante un número de horas al mes, en compensación de un salario que una vez se recibe ya está comprometido totalmente y muchas veces ni se ve.

Esto sucede en forma permanente mes a mes. La mayoría de las personas caen en esta trampa, siendo difícil escapar de ella. La solución está en la educación financiera.

Identificar nuestros gastos diarios invisibles y suprimirlos puede ser la solución más oportuna y efectiva para empezar la senda de la prosperidad financiera.

Ejemplos hay muchos: levantarnos más temprano y tomar bus en vez de taxi, no volver a desayunar en la oficina (se desayuna en casa generalmente), disminuir la compra de golosinas, agua en botella, cigarrillos, chicles, dulces, telefonía celular, lustrada de zapatos, etc.

El ejercicio se lleva a cabo anotando a diario cada gasto, durante mínimo tres meses para poder identificarlos. Cuando gastamos debemos preguntarnos: ¿realmente lo necesito? Si la respuesta es “No”, es un gran avance hacia el progreso financiero.

Debemos utilizar eficientemente el dinero. Es recomendable de vez en cuando darnos un gusto o premiarnos por un logro. Sin duda, somos la persona más importante y lo merecemos.

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Aldo Alexander Castillo
Inversionista y Conferencista en Finanzas Personales
Economista – Especialista en Finanzas

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