¿Casa propia, activo o pasivo?

Las deudas son como cualquier otra trampa en la que se es muy fácil caer, pero de la que es dificilísimo salir.  George Bernard Shaw

casa propiaSe ha tenido la idea por generaciones que una vida exitosa consistía en tener casa, carro y beca. Pero en la época actual es necesario reflexionar sobre este mito. Preguntarnos: ¿Cuando compramos una casa con deuda o no, es una inversión?, o por el contrario ¿Compramos un pasivo, una deuda?

Debemos entender primero que es un activo y un pasivo, para determinar si es una inversión o no la compra de una casa o de un carro. Se define por el ingreso que puede generar o no ese bien adquirido.

Activo: en términos sencillos es todo aquello que produce ingresos, dinero. Pone dinero en nuestro bolsillo. Aumenta nuestra riqueza, nuestro patrimonio.

Pasivo: es todo aquello que nos generar gasto, salida de dinero. Saca dinero de nuestro bolsillo. Disminuye nuestra riqueza y por lo tanto nuestro patrimonio.

Actualmente, poseer casa ya no se considera un activo en su totalidad. Es sencillo. La casa si la habitamos no genera ingresos, genera gastos diversos (mantenimiento, reparaciones, intereses, seguros, gastos notariales, catastrales, administración).

Por estos días, es palpable la angustia de muchos propietarios no poder pagar el impuesto predial. Muchos han pensado en vender la propiedad para pagar y comprar una más pequeña. Por que si no se paga, ya sabemos quien es el dueño.

Poseer casa tiene su lado positivo, claro que sí. Da tranquilidad, seguridad, se tiene sentido de pertenencia, cuidado, esmero, sirve como respaldo financiero, da estatus. Por eso escuchamos alguna vez frases como: “tener casa puede ayudarnos  a cumplir muchos sueños, contar con una vejez tranquila y tener en donde meter mi cabeza”.

Acá viene la gran pregunta: ¿Comprar o no comprar? ¿Es buen negocio? Veamos un ejemplo sencillo. Un apartamento de $200 millones de valor comercial sin deuda se arrienda por $1 millón aproximadamente. Se paga un impuesto predial anual de $1.2 millones aproximadamente. Hay que sumarle otros gastos (mantenimiento, administración, etc) de $6 millones anuales. En el año se reciben $12 millones y se gastan $7.2 millones, dando un neto sin imprevisto de $4.8 millones. La rentabilidad es 2.4% anual, nuestra ganancia sobre los $200 millones, menos que un CDT.

Si el apartamento se compra con deuda, a 15 años con una tasa del 12.5% anual,  la sola cuota asciende a $2.47 millones, sin incluir seguros. Si se arrienda, no cubre el costo de la cuota hipotecaria. Habría que sacar del bolsillo (déficit) más de $1.47 millones, ya que el arriendo que genera es de solo $1.0 millón.

Ante este panorama es necesario ser sensatos, pensar, hacer cuentas reales. Buscar alternativas, no comprar por emoción o por presumir, creernos que somos ricos cuando no lo somos. Educarnos financieramente, analizar nuestras capacidades (ingresos y gastos), no sobre-endeudarnos, generar ingresos adicionales diferentes del salario, utilizar tasas de interés subsidiadas, etc. Al final, tú eres quien toma la decisión.

.

Aldo Alexander Castillo

Inversionista y Conferencista en Finanzas Personales

Economista – Especialista en Finanzas

Share Button

Comentarios

¿Casa propia, activo o pasivo? — 4 comentarios

  1. Así es,ilustre economista.Desde la perspectiva financiera hoy día no vale la pena tener una propiedad raíz.Quienes ya la tenemos debemos entender que una casa o apartamento no son solo ladrillos y ventanas sino un refugio donde encontramos tranquilidad,amor, es nuestro remanso de paz frente a las presiones del mundo exterior,el estrés,la inseguridad,etc..A eso hay que apuntarle cuando se adquiere una vivienda.

    • Es mas una reflexión que una ley. Hay que aprender nuevas cosas y eliminar paradigmas antiguos que ya no aplican en un mundo cambiante y vertiginoso. Hay que desaprender para aprender e ir mas livianos de cosas que no nos son útiles en la vida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *