Buenos hábitos de pago

“El mundo no paga a los hombres por lo que saben. Les paga por lo que hacen o inducen a otros a hacer”. Napoleón Hill

Buenos habitos de pagoUna de las decisiones que mayor tranquilidad genera es poder “pagar las obligaciones financieras cuando se cuenta con los recursos y “en el momento indicado”. Es crear buenos hábitos. Ceñirse a ellos como una norma o ley que nos ayuda a ser más inteligentes con la administración de nuestro dinero.

Lo primero es tomar conciencia. Una planeación detallada de las fechas de vencimiento de cada obligación. Es curioso ver como hay personas que pagan los impuestos de inmuebles, vehículo y otros con meses de anticipación. Esperar a la fecha de vencimiento para el pago (incluida la del descuento), no solo nos hará más astutos en el manejo de los recursos, sino que nos ayudará a aprender que el “dinero es nuestro” y que no hay razón para ser transferido a otros sin “ninguna contraprestación”. Se trata de entrenamiento y adquisición de habilidades para conocer cómo funciona el mundo del dinero, como circula, a donde va, y especialmente “quienes se benefician”.

Una clave sencilla es saber usar el crédito, especialmente las tarjetas de crédito. Sirve para ganar experiencia, millas e historial crediticio. Hay personas con buenos niveles de ingreso, pero nunca han utilizado una tarjeta. Solicitan un crédito y se lo niegan. Simplemente no se conoce el historial crediticio de ese cliente. Es un anónimo para el sistema. El crédito bien usado es una fuente de apalancamiento muy poderoso.

Por ejemplo, si se paga la obligación a una cuota, se puede estar financiando más de un mes y medio, sin pagar intereses. Para ello, es necesario tener en cuenta la fecha de corte y la fecha de pago de la tarjeta. Si la fecha de corte es el 25 abril y la fecha de pago el 15 de junio; una compra o pago de impuesto el 27 de abril se facturará el 25 de mayo. El pago se realizará hasta el 15 de junio. Una financiación de más de 45 días. Pareciera no ser mucho, pero seguro que la inteligencia y habilidad que se van obteniendo valen la pena.

Por lo tanto, a la hora de pagar debe primar la razón sobre las emociones. Excusas como: “prefiero pagar ya porque me gasto el dinero”, son solo eso, excusas. Como individuos debemos crear culturas de pago que nos beneficien y nos hagan crecer financieramente, no que nos detengan o nos empobrezcan. Es nuestra tarea “optimizar” el uso de nuestro dinero, y no sólo cumplir, pagar y transferir. El dinero tiene valor en el tiempo para quienes saben usarlo eficientemente.

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Aldo Alexander Castillo

Inversionista y Conferencista en Finanzas Personales

Economista – Especialista en Finanzas – Diplomado en PNL

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