Brújula interior

“Yo soy el dueño de mi destino; yo soy el capitán de mi alma.” Película Invictus

Brujula interiorMuchas son las preguntas que a diario nos hacemos y que retumban en nuestra mente. Una de ellas es: ¿Por qué a muchos les va bien y a otros no? Unos parecen haber nacido con una estrella y otros estrellados, reza el adagio popular. Algunos parecen contar con dones superiores, suerte, o un destino promisorio. A veces, nos comparamos y parecemos estar perdiendo la carrera. Una competencia que solo existe en nuestra mente y que si no se sabe manejar generará frustración y ansiedad en nuestra vida. Como dice Desiderata: “si te comparas con los demás te volverás vano y amargado”.

Verlo y entenderlo objetivamente no es fácil, dado nuestros prejuicios y programación mental. Tendemos a creer que fuerzas externas o superiores son las responsables, se niegan a darnos lo que pedimos a pesar de nuestra frecuente oración. Damos por hecho que no nos escuchan. Queremos las cosas de forma inmediata, sin pensar que todo es un proceso bien sincronizado. Ese dinero adicional, ascenso, cargo soñado, viaje, concurso, negocio, juego de lotería, simplemente no llegan. Buscamos toda clase de explicaciones para justificar la razón. Estamos perturbados, no tenemos respuestas. Nos inundan la duda y la creencia en fuerzas oscuras. Lo que nos falta es Fe, creer en nosotros y ser pacientes.

Algunas veces nos llega la alquimia del conocimiento y la iluminación para pensar y recapacitar. Cuando las cosas no salen como queremos, debemos averiguar qué porcentaje de incidencia tenemos. Cuestionarnos: ¿Estamos haciendo lo suficiente?, ¿Es una meta o un sueño?, ¿Nos estamos apoyando en las personas correctas?. Es un despertar, una catarsis. La búsqueda real de la causa. No es fácil encontrarnos y criticarnos a nosotros mismos propositivamente. Duele e incomoda. Produce rabia, sufrimiento y dolor. Pero si se hace con paciencia genera los mejores resultados. Es ir a la raíz, al interior persona. Ni el mejor médico, psicólogo o terapeuta lo va a hacer mejor que nosotros mismos.

Si queremos cosas valiosas en la vida, tendremos que pagar el precio. Se necesita tener claridad, un foco, un proyecto. Bryan Tracy experto mundial en desarrollo personal y empresarial habla que solo “1 de cada 30 personas tiene definidas sus metas”. Es necesario escribirlas, repasarlas y hacerles seguimiento periódico. Un tablero de sueños es esencial. Es la forma de entrenar la mente y el espíritu en la búsqueda de nobles ideales. No se puede dejar al azar, al destino y menos a la “Voluntad de Dios” o “Si Dios quiere”. Es nuestra vida, nuestra responsabilidad. Trátese de dinero, trabajo, negocios, vida de pareja, servir a los demás, filantropía, relaciones sociales, éxito, liderazgo, etc. Si el proyecto está en la cabeza no existe. Es solo un archivo mental, intangible, inmaterial. Se puede borrar u olvidar rápido. No funciona.

Mucha gente dice: No estoy recibiendo lo que deseo. Yo les diría: Pon atención a lo que estás dando. Ahí está el secreto.

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Aldo Alexander Castillo

Inversionista y Conferencista en Finanzas Personales

Economista – Especialista en Finanzas – Diplomado en PNL

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Comentarios

Brújula interior — 4 comentarios

  1. Excelente mensaje de reflexion. Sabemos de la fe, mas son importantes los resultados. No se puede vivir de ilusiones.
    Felicitaciones.

    Fraternal saludo.

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